Los braquiópodos, gracias a su concha bivalva resistente y su abundancia en rocas sedimentarias marinas, se encuentran entre los fósiles más comunes y mejor preservados del registro paleontológico. Los yacimientos que contienen braquiópodos fósiles ofrecen una ventana privilegiada a la evolución, paleoecología y paleogeografía de estos organismos a lo largo de más de 520 millones de años. Desde los excepcionales lagerstätten del Cámbrico, donde se preservan incluso tejidos blandos, hasta los ricos depósitos paleozoicos de plataformas continentales y los yacimientos mesozoicos más escasos pero significativos, estos sitios fósiles permiten estudiar no solo la diversidad morfológica y taxonómica, sino también las condiciones ambientales y los procesos tafonómicos que favorecieron su conservación.
En este capítulo se exploran los principales yacimientos mundiales que han aportado conocimiento clave sobre los braquiópodos, así como las localidades más relevantes en España, con especial énfasis en regiones como los Pirineos y Sierra Morena.
También se describen los procesos de formación y preservación de estos fósiles, fundamentales para entender por qué algunos yacimientos son excepcionalmente ricos mientras que otros solo conservan moldes o fragmentos. Esta información sirve como base para las subpáginas dedicadas a:
Ambas subpáginas ofrecen detalles específicos, ejemplos representativos y, cuando sea posible, referencias a mapas o bases de datos para facilitar su localización y estudio. Conocer estos lugares no solo ayuda a comprender la distribución histórica de los braquiópodos, sino que también resalta la importancia de la conservación de los yacimientos paleontológicos como patrimonio científico y cultural.